lunes, 23 de septiembre de 2013

Curación de contenidos educativos


Nos proponemos examinar y reflexionar qué significado tiene esta novedosa tendencia informativa denominada "curación de contenidos" para los procesos específicos de entornos educativos, para los estudiantes y para los profesionales de la educación.

En el post anterior analizábamos las distintas fases del proceso de curación de contenidos, que resumiendo se centra en la selección de fuentes de información, el filtrado de contenidos, la evaluación y la difusión del contenido calificado.

También nos hacíamos eco de los beneficios que reporta la curación de contenidos para quienes lo incluyen en sus procesos de selección de información.


La curación de contenidos en la educación

Ahora vamos a poner el foco en el escenario educativo. Cuando hablamos de aprendizaje podemos caer fácilmente en el error de generalizar cualquier afirmación cuando no es lo mismo la educación infantil, que el entrenamiento técnico de un profesional o la inducción de la destreza investigadora en un doctorando. Ni tampoco se pueden aplicar todos los conceptos del mismo modo para todas las materias, ni en todas las edades, ni para todos los caracteres psicológicos, ni en todos los estratos sociales.

Teniendo esta reflexión en cuenta, podemos preguntarnos: ¿conviene incorporar al proceso educativo el proceso o el resultado de una curación de contenidos? Mi opinión: depende; para qué, con quién, cómo, dónde,...; que es tanto, como no decir nada. Por tanto, no parece que una contestación argumentada se pueda expresar a la ligera.

La curación de contenidos para un estudiante

Si lo que pretendemos es educar al alumno en la destreza de aplicar unos criterios de selección a la ingente cantidad de información disponible en la web, la curación de contenidos es no solo recomendable sino parte del mismo proceso educativo. Podríamos decir que la curación de contenidos formaría parte de la avanzada alfabetización digital del estudiante y sería una destreza absolutamente necesaria para él.

La curación de contenidos para un profesor

Claro que si lo que pretendemos es que un estudiante aprenda unos contenidos concretos y no tanto desde dónde aprenderlos, por qué debe aprenderlos u otras lateralidades, entonces no queda más remedio que seleccionar unos documentos, digitales o no, hacer que los lean, los comprendan, reflexionen sobre ellos, etc. Posteriormente, habrá que determinar el proceso de evaluación.


En este caso, en donde el estudiante es el cliente del proceso de selección de documentos, la curación de contenidos es de vital importancia para el profesor que será quien tenga que ejercer de sanador de contenidos o fiarse de un servicio externo a él merecedor de su confianza. Sería una operación semejante a la que hace el profesor en cada inicio de curso para seleccionar la bibliografía recomendada que deberán utilizar los alumnos para seguir con aprovechamiento su asignatura.

Reunir información desperdigada para componer la estructura de un curso educativo ordenado no es fácil. Pienso que es una opinión ampliamente compartida por el profesorado en todas las etapas.

Hay mucho material accesible en la web, pero no hay uniformidad en los formatos, fácilmente se cae en redundancias, no se someten fácilmente a procedimientos de evaluación, frecuentemente son anticuados, cuando los necesitamos no siempre están online, etc.

En esto casos, el proceso de curación de contenidos tiene que ser muy exhaustivo puesto que el docente tiene que terminar por coordinar los contenidos exigidos por la ley, unos horarios y calendarios específicos e inamovibles, unos procesos de evaluación que él casi nunca elige, adecuar a sus alumnos -a cada alumno- las actividades didácticas, etc.
Esto es un trabajo abrumador, que excede con  mucho la labor tradicional del profesor, porque añade a su trabajo habitual una labor editorial, bien creando él mismo los contenidos específicos o bien seleccionando los contenidos creados por otros y, entonces, tiene que aplicarse él mismo en la curación de contenidos.
Las editoriales están facilitando algo esta labor puesto que reúnen materiales educativos, normalmente de producción propia, los estructuran según una didáctica y los modelan para que encajen en los curriculums propuestos por las leyes educativas. Claro que, entonces, ya no es Internet.

Efectivamente hemos cambiado los libros en papel por libros electrónicos, los cuadernos de ejercicios por formularios y cuestionarios electrónicos, pero..., ya no es Internet. O sea, que la modernidad es tecnológica, pero no necesariamente didáctica.
Y tendremos al profesor sobrecargado de trabajo, atendiendo a la selección de contenidos y no tanto, a pesar suyo, a sus alumnos. ¿Será que para personalizar el contenido haya que pasar necesariamente, y no por libre elección, por la despersonalización de la interacción profesor-alumno?

La nueva profesión del educador

Si el profesor se convierte en un nuevo "editor" o en un "sanador de contenidos" ¿dónde quedará el despliegue de la empatía que el profesor debe presentar a sus alumnos, tanto individualmente como en grupo?
Actualmente me encuentro con muchas personas que abominan de las clases magistrales. Pues yo estoy a favor de ellas, aunque decirlo sea políticamente incorrecto. Quizá esta deriva provenga de haber tenido buenos profesores que han sabido abrir cauces a través de la palabra, de su palabra.
Claro que tienen que ser auténticamente magistrales y pocas, si no, no sirven y se convierten en un rollo solemne. Pero era el método del peripatético Aristóteles.

La clase magistral no solo se propone unos objetivos de transmisión de conocimientos, sino que exige la creación de un clima de confianza y empatía en donde el profesor vende su contenido, de modo parecido a como seguimos con confianza las clasificaciones realizadas por el sanador de contenidos.

Querido lector, si eres profesor, no permitas que tu profesión quasi-artesanal se convierta en un mera curación de contenidos. La curación es ahora parte de tu profesión del mismo modo que tu serrucho y tu escoplo ahora han devenido en una tableta y una conexión de banda ancha, pero no te engañes: tu profesión no consiste en dirimir lo útil de lo inútil, por eso te digo: 
¡Qué empobrecedores son los reduccionismos!: No consientas, profesor, que tu labor siempre peripatética se transforme en meramente peripsemática. Aunque no lo creas, tu pensamiento y actividad no son meramente decorativos.

Alfredo Abad Domingo.
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martes, 17 de septiembre de 2013

¿Qué es la curación de contenidos?

Las redes sociales y, en general, el ecosistema 2.0 empezaron cambiando nuestro modus operandi y subrepticiamente han terminado por cambiar nuestro modus vivendi. Uno de los mayores riesgos que corremos en Internet es la infoxicación de cotenidos: tanta, pero tanta, información que ¿cuál elegir? ¿con qué criterio?

Y no parece que esto vaya a mejorar puesto que la cantidad de información crece y crece exponencialmente. Si queremos mejorar la eficacia en la búsqueda tendremos que afinar en los criterios de búsqueda, pero ¿qué pasa si no tenemos una idea clara de qué es exactamente lo que buscamos, si lo que nos empuja a la búsqueda es una vaga idea o una intuición? En ese caso, el criterio de búsqueda no basta, necesitamos una ayuda guiada que nos vaya conduciendo hacia ese destino que poco a poco se va determinando con mayor precisión.

En otras ocasiones, el destino es muy claro, por ejemplo queremos saber todo lo que se dice sobre una determinada marca, pero aunque el destino esté muy definido las olas y espumas de la tempestad informativa propia de la web hace que no sepamos por donde comenzar o continuar la búsqueda hasta llegar a sintetizar las conclusiones perseguidas.

En cualquiera de los dos casos anteriores, o alguno otros que el lector puede imaginar, es necesario un proceso de curación de contenidos, a veces también denominado -con algunos matices- marketing de contenidos.

¿Qué es la curación de contenidos?

En Doppler se define la curación de contenidos web como "el proceso de análisis y recomendación de contenidos sobre una temática en particular".
La curación de contenidos es el proceso, pero el agente de curación -el sanador de contenidos- se convierte en un faro luminoso para quienes quieren poner en él su referencia derivando la calidad de las búsquedas en la confianza que suscita el sanador. A veces esta es una confianza personal y otras, las más de las veces, estadística. Por poner un ejemplo a nuestro alcance, Pinterest es un paradigma de servicio web de contenidos curados que irá seleccionando para sus usuarios los contenidos por los que haya manifestado algún interés.
Reflexionando, nos damos cuenta de que servirse de un  servicio de curación de contenidos supone, de algún modo, renunciar al propio criterio para fiarse del criterio de otros que consideramos más expertos, que tienen esta actividad por profesión o a los que pagamos por realizar este trabajo por nosotros. La principal característica del cliente de un proceso de curación de contenidos es la fe, en el sentido que tiene de confianza en otro.

Y, ¿qué hay del sanador de contenidos?

Para comprender cuál es el trabajo de estos profesionales, veamos cómo es el proceso de curación de contenidos, que habitualmente se extiende a cuatro actividades que describimos a continuación:

1. Selección de las fuentes de información

No podemos partir del universo mundo, de toda la web. El punto de partida es una marca, una tecnología, un área de interés, etc. Cuando más se concreten los objetivos más sencillo será el resto del proceso, por lo que antes de ponerse a seleccionar, leer y evaluar hay que definir bien la misión que se pretende.
Una vez definida la temática, hay que seleccionar las fuentes de información, que variarán dependiendo de los objetivos a conseguir. Por ejemplo, si se quieren conocer las opiniones de los clientes de una marca, habrá que seleccionar foros de discusión o ciertas redes sociales; si se trata de una tecnología, lo lógico es que seleccionemos fuentes relacionadas con las página web de las marcas representativas, por ejemplo, sus páginas de RSS.
Esta actividad del proceso de curación de contenidos es transversal a todo el proceso puesto que constantemente hay que estar buscando nuevas fuentes.

2. Filtrado de la información

Una vez seleccionadas las fuentes habrá que iniciar un proceso de filtrado de la información que proporcionan. Por ejemplo, no todos los posts de un blog serán de nuestro interés, o sí, depende de cuál sea el enfoque del blog.

3. Lectura, evaluación y clasificación de los contenidos seleccionados

Una vez seleccionados los contenidos que nos interesan habrá que explorarlos para poderlos evaluar.
La calidad de esta actividad del proceso dependerá de la formación específica del evaluador que podrá optar por descartar el contenido, calificarlo, clasificarlo, agruparlo con otros contenidos, etc.

4. Difusión selecta de la información ponderada

El producto del trabajo realizado por el sanador no será eficaz mientras no sea difundido a potenciales lectores o clientes que puedan estar interesados en esos contenidos. Para ello necesitamos definir qué transmitir exactamente, por qué canales se transmitirá y cuáles es el target de esta información previamente ponderada.  
Tenemos que darnos cuenta de que la inmensa mayoría de los contenidos son públicos y que la misión del proceso de curación de contenidos es proporcionar el valor añadido necesario para que el lector final no tenga que gastar su tiempo en un proceso que no le interesa, puesto que solo busca el contenido final seleccionado y calificado. El servicio puede ser gratuito o de pago, con independencia del coste -si lo hubiere- del acceso a los contenidos.

Los beneficios que aporta al marketing online la curación de contenidos se articula en torno a la mejora del posicionamiento web añadiendo opiniones propias a los contenidos curados, extensión del networking que ayude a realizar nuevas conexiones profesionales y alianzas estratégicas, incremento de la productividad por el ahorro de tiempo y esfuerzo y, por último, favorecer el branding pasando a ser un referente relevante en unos temas concretos.
Los diez pasos de la curación de contenidos (Eva Sanagustín)
Si quieres profundizar más detalladamente en el proceso de curación de contenidos te recomiendo la página de Eva Sanagustín en la que la autora describe el proceso en 10 pasos más detallados.

  1.     Elegir el tema a filtrar
  2.     Elegir las palabras clave
  3.     Elegir las fuentes de información
  4.     Crear alertas para seguir a las fuentes
  5.     Determinar el criterio para elegir la información
  6.     Determinar cómo lo verá el usuario
  7.     Determinar cómo será la herramienta
  8.     Elegir la herramienta de publicación
  9.     Combinar con contenido original
  10.     Promocionar el contenido filtrado

Y, si quieres más, aquí tienes la página con el Manifiesto profesional de la curación de contenidos escrito por Rohit Bhargava, fundador del Influential Marketing Group y profesor de la Universidad de Georgetown.
En el siguiente post (Curación de contenidos educativos), aplicaremos estas ideas al entorno educativo.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Google también quiere educarnos

La agresividad empresarial de Google siempre ha quedado manifiesta. La impresionante pléyade de servicios digitales que esta compañía ha puesto en marcha genera en quienes tratan de seguirlos una ansiedad que nunca se ve saciada.

En mayo, Google anunciaba en la Company's Annual Developer Conference (Google I/O 2013) que a partir de otoño tendríamos disponible un nuevo servicio denominado Google Play for Education como la vía por la que organizar y administrar el modo en que los profesores compartan aplicaciones,  libros y otros materiales educativos utilizados en sus clases como una extensión más de Google Play, la tienda de Google.

En este nuevo espacio educativo (Google App Store for Educators), competidor de los espacios de Apple quien de momento lleva la delantera en el entorno educativo, los maestros podrán encontrar aplicaciones para poder instalar remotamente aplicaciones en todos los dispositivos Android de sus alumnos de una manera automática. Lo único que necesitará el alumno será una cuenta GMAIL y utilizar las herramientas propias de Google Apps for Education. El alumno no tendrá que especificar una tarjeta de crédito, los costes podrán ser cargados en la cuenta del centro educativo, quien podrá adquirir licencias por volumen para los materiales que necesite.
Google se ha asociado con organismos como la NASA para lanzar aplicaciones de calidad y apropiadas para el entorno educativo.
En la página about de Google Play se afirma que para los educadores esta tecnología tiene cuatro características:
  • Tabletas de Android en el aula. Google Play de Educación aporta la innovación de la tecnología de Android en las aulas. Los educadores pueden crear y desplegar un gran número de dispositivos en cuestión de minutos u horas en lugar de días.
  • Localización de materiales basada en currículum. De acuerdo con currículums estándar se dispondrá de herramientas de navegación especializadas en descubrir y localizar aplicaciones, libros, vídeos y otros materiales que cubran esos contenidos.
  • Compra masiva con pago institucional. Las instituciones educativas podrán adquirir materiales por volumen mediante métodos de pago sencillos de manejar por  ellas.
  • Descarga del software en tiempo real en los dispositivos de los estudiantes. La gestión de aplicaciones se puede hacer centralizadamente y en tiempo real a grupos de cualquier tamaño.

¿Quieres saber más sobre Google Play for Education? En el siguiente vídeo tienes más información.


Y, si quieres una reflexión crítica sobre esta novedad de Google y sus posibles competidores, te recomiendo esta página de hackeducation (en inglés).
También puedes visitar los casos de estudio que presenta Google sobre Chromebook en educación (en español). Los Chromebooks son ordenadores portátiles rápidos que dan a los estudiantes y a los profesores acceso a recursos y a aplicaciones educativas en Internet. Gracias a su batería que dura todo día, a las opciones de conexión 3G y Wi-Fi y a la protección antivirus integrada, los estudiantes pueden aprender estén donde estén. En 2012, más de 1000 escuelas de Estados Unidos utilizaron los Chromebooks y las previsiones indican que se doblará esa cifra este año. En el congreso pusieron el ejemplo de Malasia donde ya se utilizan en más de 10.000 centros educativos.

Y, si quieres escuchar la sesión de la primera jornada Google I/O 2013 en donde se habló de estos temas, puedes hacerlo en el siguiente vídeo:


A mí me parece muy positivo, no tanto por la tecnología sino porque necesitamos mercados más abiertos y estándares de especificación de contenidos interoperables desde diversas plataformas. Esto no resuelve totalmente estos problemas, pero hace que demos un paso adelante.

Alfredo Abad Domingo.
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miércoles, 4 de septiembre de 2013

Tienes más cuento que Calleja

Saturnino Calleja, editor y pedagogo nacido en Burgos en 1853 fue el autor de varios libros de la educación primaria de la época amén de múltiples lecturas infantiles.
Calleja se resistía a dar crédito al aforismo español que indicaba que algunos "pasaban más hambre que un maestro de escuela".
Y, para ello, fundó la revista "La Ilustración de España" que en su cabecera de portada afirmaba ser un "Periódico consagrado a la defensa de los intereses del Magisterio Español", acompañada por el boletín "El Heraldo del Magisterio".

Cuenta Wikipedia que la Editorial Calleja llegó a publicar unos tres mil títulos y no solo de cuentos, sino también libros de texto y pedagogía.
Con semejante nivel de producción, querido lector, ahora entenderás por qué ante esas situaciones que se tornan abrumadoras y de gran inventiva, se recurre tan a menudo a la expresión:
 "¡Tienes más cuento que Calleja!".

Ilustración: 
Antonio Marín (c). Más imágenes originales en http://dibuloco.wordpress.com/


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